Respondiendo al tema N° 35 de /s/

Latoso ▶¿Qué tal un tablón de literatura? N° 35
¿Qué tal un tablón de literatura?

Cuando Lisa me dijo que había hecho el amor
con otro, en la vacía cabina telefónica de aquel
almacén de la Tepeyac, creí que el mundo
se acababa para mí. Un tipo alto y flaco y
con el pelo largo y una verga larga que no esperó más de una cita para penetrarla hasta el fondo.
No es algo serio, dijo ella, pero es
la mejor manera de sacarte de mi vida.
Parménides García Saldaña tenía el pelo largo y hubiera podido ser el amante de Lisa, pero algunos años después supe que había muerto en una clínica psiquiátrica, o que se había suicidado. Lisa ya no quería acostarse más con perdedores. A veces sueño con ella y la veo feliz y fría en un México diseñado por Lovecraft. Escuchamos música (Canned Heat, uno de los grupos preferidos de Parménides García Saldaña) y luego hicimos el amor tres veces. La primera se vino dentro de mí, la segunda se vino en mi boca y la tercera, apenas un hilo de agua, un corto hilo de pescar, entre mis pechos. Y todo en dos horas, dijo Lisa. Las dos peores horas de mi vida, dije desde el otro lado del teléfono.

Latoso N° 154

Quizá un tablón sobre artes en general: literatura, pintura, música, cine, animación, cómics...

Latoso N° 156

Pensé en subir esta imagen al tablón "Cosas sucias", pero me pareció que no era una imagen "sucia".
<Alexandre Siches (Barcelona, 1927-2009) La modelo

Latoso N° 157

Voy a contarles señores, la historia de Baldomero
el más grande putañero rompe virgo bufarrón
el más grande compadrón que hasta hoy se ha conocido
el canflinfle más temido de todos los alcahuetes
y el que más de mil ojetes, con su poronga ha partido

A Baldomero macana que así le dicen por mote
le ha quedado ya el chipote "hechura de novedades"
puesta tantas enfermedades el infeliz ha sufrido,
que el bicho se le ha comido tantas operaciones
y no son ya sus cojones ni sombra de lo que han sido

él estuvo en Brasil y a una brasilera Fonseca
le hizo saltar la buseca de un pijazo que le dió
El órgano le dejó todo roto y desinflado
y se vino disfrazado al pueblo de Canelones
enseñando los cojones y con el culo engallado

él estuvo en Montevideo cerca de catorce meses
lo pudrieron veinte veces, era una calamidad
pues de tanta enfermedad y de tantas purgaciones
se le hincharon los cojones y tuvieron que operarle
para sacarle de adentro, un quintal de pudriciones

él no ha perdonado putas, ya sean malas ya sean buenas
rubias, blancas y morenas a todas las ha manyado
El culo le ha desvirgado una noche a su comadre
cogió a la hermana y al padre, y en el colmo del placer
no teniendo a quién joder, un día se cogió a su madre.
(Ángel Villoldo - Baldomero)

Latoso N° 160

Si pudieras ver tu propia película, aprenderías mucho.
Aprenderías a ser fiel a lo más verdadero dentro de ti.
Aprenderías que has sacrificado tu vida por cosas poco importantes.
Verías que, como una polilla, fuiste atraído por el fuego, aun cuando podrías haberte quemado.
Aprenderías que en el momento en que te sentiste libre, nadie te dio la libertad, la libertad brotó desde adentro.
Aprenderías que tú mismo fuiste quien se encarceló.
- Prem Rawat-Maharaji.

Latoso N° 161

Una mente que vive en el presente es una mente sin miedos, y una mente que vive en el pasado o en el futuro es generadora de todos los miedos.
La realidad, ahuyenta el miedo, mientras que la imaginación lo atrae.
El contacto con los hechos nos provee de ecuanimidad, objetividad y tranquilidad, mientras que dejarnos llevar por nuestras fantasías nos llena de aprehensión y de inseguridad. La mayor parte de las cosas que imaginamos no suceden.

Latoso N° 165

Las cosas son como son. Sufrimos porque las hemos imaginado distintas. [Alejandro Jodorowsky]

Latoso N° 173

Si pudiera verme ahora, seguro que se enamoraría de mí, me apuesto lo que sea. Me apuesto lo que sea a que sí. ¿Cómo podría no hacerlo? Miradme. Miradme ahora. Como estoy. Si pudiera verme así: esperándola, horas antes, mucho antes de que llegue, buscando cualquier señal o sonido suyo. Vería lo entusiasta que soy. Vería la desesperación en mi pecho. Si pudiera verme ahora, desde la distancia, sin que yo supiera que me está mirando, me vería tal y como soy. ¿Cómo podría no sentir algo por mí, entonces? Algo, o quizá no. Quizá eso es..., o sea, a lo mejor las actitudes como ésta provocan repulsión. No sé exactamente cómo funciona pero..., a lo mejor nace un sentimiento de revulsión cuando alguien es demasiado entusiasta..., demasiado disponible, demasiado dependiente. No lo sé. Alguna convulsión. No. No, eso no. No es eso. Ni siquiera es una palabra, ¿no? Convulsionar. Si pudiera recordar aquella vez, ¿cuándo fue...? Aquella vez en Knoxville cuando estábamos besándonos en el tren, aquel beso largo, largo que nos dimos, despidiéndonos, y de repente el tren empezó a moverse, pero yo no tenía que acompañarla, o sea, ésa era la razón por la que nos estábamos despidiendo, porque pensábamos que no nos veríamos durante mucho, mucho tiempo y estábamos concentrados en ese largo..., sólo besándonos y besándonos y no había manera de bajarme. Árboles y casas desaparecían a toda velocidad. Al final me dejaron en la estación siguiente, que estaba a muchas millas de distancia, y allí estaba yo, esperando durante horas el próximo tren de vuelta, o sea, si me hubiese visto entonces, de pie allí, esperando, seguro, seguro que me querría. O sea, cómo podría no tener algún..., no sé. Ya no sé qué es lo que hace que las cosas pasen, esa conexión. Si es que alguna vez la hubo.

-SHEPARD, Sam, "Convulsión".

Roberto Arlt N° 174

Creo que a nosotros nos ha tocado la horrible misión de asistir al crepúsculo de la piedad, y que no nos queda otro remedio que escribir deshechos de pena, para no salir a la calle a tirar bombas o instalar prostíbulos. Pero la gente agradecería más esto último.

Latoso N° 191

Opinión de Jorge Luis Borges sobre los políticos.

Latoso N° 288

Con el tiempo todo pasa.
He visto, con algo de paciencia, a lo inolvidable volverse olvido, y a lo imprescindible, sobrar.