Respondiendo al tema N° 108 de /t/

Latoso ▶ Metafísica N° 108

—Es difícil, Don, renunciar a mi convicción de que no sé tocar la guitarra.
—Entonces te resultará difícil tocarla. Necesitarás años de práctica para autorizarte a hacerlo bien, para que tu subconsciente te diga que has sufrido bastante y que te has ganado el derecho a hacerlo bien.
—¿Por qué tardé tan poco en aprender a volar? Eso es difícil, pero yo aprendí en seguida.
—¿Querías volar?
—¡Era lo único que me interesaba! ¡Más que cualquier otra cosa! Veía las nubes debajo de mí, y el humo de las chimeneas que se elevaba rectamente en medio de la placidez matinal, y veía... Ah. Ya entiendo. Vas a decir: «Nunca has alimentado el mismo sentimiento respecto de las guitarras, ¿no es cierto?»
—Nunca has alimentado el mismo sentimiento respecto de las guitarras, ¿no es cierto?

{Richard Bach}

Latoso indie N° 1434

La escucha intelectual significa que cuando estás escuchando, simultáneamente estas argumentando en tu interior. Tiene lugar un constante debate. Te digo algo, tú estás escuchando y dentro se desarrolla constantemente un debate: sobre si esto es correcto o no. Comparas con tus propios conceptos, con tu ideología, con tu sistema. Así que, constantemente, mientras me escuchas, sopesas si confirmo tus ideas o no, si estoy de acuerdo contigo o no, si lo aceptas o no, si te convenzo o no. ¿Cómo es posible que se de el escuchar de este modo? Estás demasiado lleno de ti mismo, por eso es milagroso que dentro de esta constante agitación seas capaz de escuchar algo. E incluso entonces, sea lo que sea que oyeres no será lo que he dicho. No puede serlo, porque cuando la mente está llena de sus propias ideas, colorea todo lo que le llega. Oye, no lo que se le está diciendo sino lo que quiere oír. Escoge, descarta, interpreta, y sólo entonces algo penetra, pero tiene ya una forma distinta. Esto es lo que quiero decir con el escuchar desde el intelecto.
Si quieres profundizar en lo que se dice, esta agitación interior ha de cesar. ¡Debe cesar! ¡No debe continuar! De otro modo, tú lo interpretas a tu modo y estás destruyendo a cada momento la posibilidad de que algo te pueda suceder. Tú puedes perdértelo, y todo el mundo se lo está perdiendo.

{Osho}